miércoles, 8 de junio de 2016

Cine de próceres: Libertador

     La película Libertador de Alberto Arvelo, protagonizada por el actor venezolano Edgar Ramírez y estrenada en el año 2013, narra la historia de Simón Bolívar desde su vida privada hasta su carrera militar y política. Además demuestra por qué este  personaje se convierte en un símbolo de lucha contra el colonialismo español llevando la bandera de libertad de los pueblos de Suramérica.


     Este largometraje, perteneciente al  género de cine de Próceres, busca reflejar la vida de quienes lucharon por construir la patria venezolana. En su mayoría personajes que se han sometido a situaciones muy fuertes y sufrido desgaste físico debido a la opresión que se vivía. Este cine busca recrear todos los elementos de la época: sus vestimentas, orden social, forma por las que se comunicaban, leyes y estatutos, entre otros.

     Este género se mantiene fiel a todo el aspecto cultural de la historia que trata, pero como busca hacer de los próceres los grandes héroes de una nación, pue se centra en demostrar sus habilidades, destrezas y cómo combaten contra las grandes fuerzas.  

     “Con una propuesta innovadora, cargada de acción, aventura, amor, paisajes y un majestuoso guion, llega a la pantalla grande la película “Libertador”  reportó Noticias24 en agosto del 2014. Y es por eso que elegí esta película para reflejar las características del género. Porque en ella, los espectadores pueden sumergirse y ser compañeros de la vida de quien, para ellos, es su libertador.











Fuentes:

http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-209170/


* Panorama histórico del cine en Venezuela. 1896-1993. Fundación Cinemateca Nacional. Caracas, 1997.


* Caracas, 6 de agosto- Noticias 24 (2014). http://www.noticias24.com/fotos/noticia/17546/libertador-una-pelicula-universal-con-un-espiritu-completamente-venezolano-fotos/


Cine de Próceres

Desde hace varias décadas el séptimo arte se ha dedicado a narrar en las grandes pantallas la valentía, gloria e ideales de héroes patrios que lucharon en tiempos de guerra. Latinoamérica ha apostado por mostrarle a su audiencia historias biográficas basadas en hechos reales, no solamente destacando la figura de un héroe o ícono en particular sino también mostrar la representación de los paisajes, esculturas y monumentos que fueron los principales escenarios de las gestas independentistas de la época colonial.

Película basada en la vida de Francisco de Miranda
México, Argentina y Venezuela son algunos de los países más destacados que han llevado al cine la construcción  del entramado histórico sobre la independencia de sus patrias. En el caso de México, son varios los directores reconocidos por sus filmes sobre todo en la “era dorada”, entre ellos están Emilio Fernández y Fernando Méndez. En Argentina, sobresale la película La guerra gaucha de Lucas Demare, estrenada en 1942. Considerada la mejor película en el país y una apología a valores patrióticos expresados en la conjunción del pueblo, que terminó incitando a la revolución el 4 de junio de 1943, derrocando al presidente Ramón Castillo.


En el caso de Venezuela, ha sido larga la lista de las películas que cuentan la historia sobre la independencia: Manuela Sáenz, la libertadora del libertador (2000, Diego Risquez), Francisco de Miranda (2004, Diego Risquez), Bolívar, eterno ciudadano de libertad (2007, Efterpi Charalambidis, Beto Benites), Miranda regresa (2008, Luis Alberto Lamata), y Zamora, tierra y hombres libres (2009, Román Chalbaud).

Sin embargo, solo algunas son consideradas las mejores y además muy criticadas por sus espectadores venezolanos, es el caso de: Miranda regresa, Dirigida por Luis Lamata y protagonizada por Jorge Reyes; primera producción de la Villa del Cine y de mayor factura producida en el país. Libertador basada en la vida de Simón Bolívar; fue dirigida por Alberto Arvelo y protagonizada por Edgar Ramírez, película criticada por historiadores con la premisa de la falacia sobre el relato del Libertador.
 

martes, 7 de junio de 2016

Thriller Venezolano: La Casa del fin de los tiempos

El Cine Venezolano desde sus inicios se ha caracterizado por tratar temas altamente sociales, históricos y políticos. Se trata de un cine realista en el que abundan los temas que más aquejan a la sociedad venezolana como: el nacionalismo, la delincuencia, la crisis política, el barrio y la corrupción. Pero estas temáticas se han ido expandiendo y en los últimos años hemos visto un gran auge en el cine Venezolano, proyectándose a nivel mundial.

Géneros como el thriller, la comedia y el terror han estado presentes en las producciones audiovisuales más recientes. Como es el caso del filme La Casa del fin de los tiempos, que es considerada la primera película venezolana de terror y suspenso.

Esta película es la primera obra del joven director Alejandro Hidalgo y se estrenó en el 2013, posicionándose como la película venezolana más vista en el mundo tras su distribución en más de 33 países. La historia narra la vida de Dulce, una mujer que ha sido condenada a la pena máxima por el asesinato de su familia. Treinta años después Dulce es enviada a la casa donde ocurrió la escena del crimen para terminar su condena en una especie de arresto domiciliario. Dentro de la casa se van descubriendo fuentes paranormales que ponen en duda lo que allí realmente sucedió.

La tensión y el suspenso están presentes durante todo el filme, por ello se puede considerar un Thriller donde de principio a fin se busca emocionar al público y mantenerlo al borde de la butaca de cine. El tiempo juega un papel muy importante en la película, ya que es parte fundamental del misterio paranormal que ocurre en la casa y que mueve e impulsa toda la historia hacia su desarrollo. Además, el guión no sigue realmente una linealidad sino que se desenvuelve en distintos tiempos de la vida de los personajes y se recurre a flashbacks y distintos puntos de giro que mantienen la trama siempre en movimiento, como es característico en un buen thriller psicológico.

La puesta en escena es impecable, al igual que las actuaciones. La película tiene un aire Hollywoodense y se pueden ver influencias de filmes como El Orfanato, Los Otros o El Laberinto del Fauno, todos de directores hispanos de gran talla que seguramente han servido de inspiración para Hidalgo.

La Casa del fin de los tiempos es una historia con matices de terror y suspenso, algo a lo que  estamos muy poco acostumbrados en el cine Venezolano, pero que tiene muchísimo potencial para ser explotado. Como se demostró con esta película, es un  género que puede ser muy bien recibido en la audiencia venezolana.

Hacen falta más atrevimientos y exploración de otros géneros en el cine nacional. Las producciones cinematográficas que han venido surgiendo en los últimos años están logrando reavivar la cultura de Cine Venezolano que tanto hace falta y que cada vez mejora en calidad, en contenido y que puede ser producto de exportación y orgullo a nivel mundial. 

Publicado por: Carla Arias.

¿Nuestra Hora Cero?

     Si emocionar al público es la principal función de un thriller, Diego Velasco puede estar tranquilo, pues su ópera primera La Hora Cero (2010) hace exactamente eso: mantener a la audiencia al borde de sus asientos, mientras observa las secuencias cargadas de acción que se despliegan en pantalla. Pero el gusto del público no es el único factor que hace de la película uno de los resultados más exitosos del cine nacional contemporáneo.
     
     Un guión sólido es la base sobre la que todo buen filme debe descansar, y ya en ese aspecto La Hora Cero la tiene ganada. Con una premisa sencilla pero fuerte, la película no solo cuenta la necesaria historia de amor, sino que su hora y cuarenta minutos de duración le alcanzan para hacer crítica frente a las condiciones de trabajo en los hospitales públicos, las desigualdades sociales, el abuso de poder y el papel de los medios de comunicación en la manipulación de la opinión pública; todo enmarcado en un contexto que, aunque ambientado en 1996, sigue vigente.

     Si bien a nivel audiovisual los elementos empleados son bastante estándar (tanto para el género como para el cine en general), la explotación de recursos narrativos es uno de los mejores aspectos de la cinta. Desde el voice over, pasando por varios flashbacks hasta llegar a un plot twist final que sorprende al público y a los personajes de la historia por igual, el filme hace el uso correcto de estas herramientas para mantener el interés de la audiencia de principio a fin.

     Para aquellos que se dejen guiar por las apariencias y cataloguen la película de ser la típica historia venezolana de malandros, al analizarla bien se darán cuenta de que no es así. De hecho si llegaran a despreciar La Hora Cero, tendrían que hacer lo mismo con muchas cintas hollywoodenses, ya que la obra de Velasco sigue muchas de las mismas estructuras que estas emplean. Y es que cuando el personaje de El Buitre (Laureano Olivares) le dice a La Parca (Zapata 666): “esto no es una película gringa, Parca” está mintiendo, porque de cierto modo sí lo es; es una película gringa (en estilo) solo que desarrollada en un contexto venezolano.

     El paro médico de 1996 y la Ladydi de La Parca son la crisis en la cobertura de seguros y el hijo de Denzel Washington en John Q (2002), solo que envueltos en el drama del subdesarrollo. Claro que la naturaleza de los personajes de Washington y Zapata 666 es distinta (uno es un padre desesperado por salvar a su hijo y el otro un sicario al que el karma le ha jugado una mala pasada), pero sus acciones son bastante parecidas: ambos secuestran una clínica reclamando que sus seres queridos sean atendidos y en determinado momento deciden aprovechar su posición para ayudar a terceros a recibir atención médica. Sus finales son distintos, pero la relación que se establece entre los protagonistas y la policía y la cobertura que hacen los medios de los acontecimientos (entre otros aspectos) terminan por unir a ambos filmes más de lo que uno cree.

La Hora Cero (Der) y John Q (Izq)
     El uso del humor es quizás el rasgo de mayor "venezolaneidad" que transmite el filme, pero esto no es en lo absoluto algo negativo. De hecho, no se le puede criticar a la película que no posea el estilo característico del cine venezolano cuando tal cosa no existe en realidad (todavía se está descubriendo), y especialmente cuando la formación profesional del director se ha dado principalmente en el extranjero.

     La verdad es que quizás sea toda esa influencia foránea la razón principal por la que la cinta se llevó, en su momento, el título de la película venezolana más exitosa de todos los tiempos. Porque en líneas generales La Hora Cero es un filme que puede gustar al público de todas las nacionalidades, pero que el venezolano siente como suyo porque habla su mismo idioma.

Secuestro Express

Secuestro Express consiste en que una pareja de jóvenes, Carla y Martín, son secuestrados en Caracas por tres hombres y experimentan momentos de angustia mientras esperan que sus padres logren cumplir con el monto que los secuestradores piden para el rescate. Esta película, dirigida por Jonathan Jakubowicz,  tuvo un gran éxito en Venezuela y fuera de ella ya que se vendió a la distribuidora Miramax para su comercialización a nivel mundial.


Este largometraje tiene muchas características de género de thriller por ello las emociones predominantes en esta pieza son el suspenso, la ansiedad y el miedo. En ella se representa una modalidad de secuestro denominada secuestro express, que sucede con frecuencia no solo en Venezuela sino en Latinoamérica. Para el cine venezolano es un aporte muy importante, pues a partir de ella se han realizado más películas de este género y muy exitosas.


La violencia es un aspecto que se presenta en gran parte de la pieza, evidentemente, por la temática que aborda. A lo largo del largometraje se nota la violencia física y psicológica que se tiene sobre los secuestrados, en especial hacia la protagonista. Un recurso que hace que este suspenso tenga más alcance son los primeros planos. En la película, sobretodo en las escenas violentas, se utilizan planos muy cerrados, por lo que cosas como las pistolas, la sangre y los golpes se vuelven más cercanos a la audiencia y mantienen la tensión de la historia.

La interpretación de los secuestradores es bastante verosímil puesto que, tienen un lenguaje ordinario, gestos agresivos, aspectos físicos desagradables, sin embargo cada uno de ellos tiene ciertas características que definen su personalidad. La diferencia entre ellos le da sentido a la narrativa. Sin Trece en el grupo la protagonista habría sido violada o la habrían matado y si no estaba Budú y/o Niga los hechos hubiesen sido distintos. Con este trío se establece un equilibrio en el grupo y el conflicto mantiene coherencia.


La ritmo de esta pieza audiovisual es bastante rápido, quizás, para mostrar lo rápido que suceden estas situaciones. Aunque se acelere el ritmo en momentos precisos, este se mantiene a lo largo de la película para poder alimentar la ansiedad de la historia y la incertidumbre por el qué pasará.


El sonido es relevante porque va de la mano con la narrativa, complementa todos los elementos cinematográficos empleados en el largometraje. Los sonidos de los tiros son elementales para acentuar esa tensión que se construye en muchas escenas, por ejemplo, una de las últimas escenas en donde tienen a Carla arrodillada y de espalda a los secuestradores. Así mismo los susurros, por ejemplo, de Budú hacia Carla, atenúan la ansiedad por la libertad de la protagonista.

Los sitios donde se desenvuelve la mayoría de la película son lugares sombríos y tristes. Se muestra en muchas planos de ubicación un ambiente de pobreza y miseria lo que busca representar a un sector de la población y contrastarlo con el sector que pertenece Carla, una clase más favorecida.


Por último, la iluminación también es un recurso que ayuda a la ansiedad y el temor del que se ha hablado antes. En su mayoría la iluminación es muy poca, en ocasiones, no se ve nada solo se escuchan las voces, lo que hace que la intriga y el temor se intensifiquen.


Secuestro express también toca temas como los negocios ilícitos, la venta de drogas, la corrupción y otros que no eran tocados desde esta perspectiva para este tiempo pero eran y son realidades con las que convivimos. Esta pieza audiovisual marcó un antes y un después en el género de thriller en el cine venezolano. Definitivamente, será un referente venezolano para futuros largometrajes sobre este género.


La Villa del Cine y su contribución

La Villa del Cine es un complejo cinematográfico ubicado en Guarenas, estado Miranda, que cuenta con estudios de grabación, equipos técnicos y personal humano. Tiene como objetivo contribuir con la realización de productos cinematográficos tales como películas y documentales.Según la página oficial de La Villa del Cine, la misión de la misma es:


Ejecutar políticas de producción de obras cinematográficas y audiovisuales que impulsen el desarrollo de la industria a través de la disposición de una infraestructura física, tecnológica, personal técnico y profesional, contribuyendo al desarrollo de las políticas culturales de democratización de los bienes y servicios culturales de la República Bolivariana de Venezuela.


Sin embargo, la principal causa que dio origen a La Villa del Cine fueron los deseos del ex presidente Chávez de romper “la dictadura de Hollywood”. En otras palabras, este complejo ha sido creado principalmente para realizar productos audiovisuales que promuevan la ideología del gobierno venezolano.


Es muy difícil (por no decir imposible) que el cine venezolano desplace a Hollywood, sobre todo si no se entiende al cine como una industria cultural que genera ingresos y que debe ser capaz de mantenerse a sí misma, además de que debe contar con la capacidad de generar bastantes películas al año -en el 2015 La Villa estrenó solo 6 películas-. Agreguémosle a esto que la audiencia del país no está obligada a consumir los productos de La Villa del Cine, y que la oferta internacional sigue presente en las salas y en internet.

En contraparte, La Villa del Cine ha apoyado películas que no tienen que ver con sus fines ideológicos. Entre las más taquilleras están: Piedra papel o tijera, Nena salúdame al Diego y Azul y no tan rosa


Aunque La Villa del Cine siga produciendo contenido audiovisual que afiance la llamada revolución bolivariana, hay que admitir que este complejo cinematográfico ha sido de gran ayuda para proyectos independientes que buscan abaratar costos, y que alejado de fines políticos puede ser de utilidad para que el cine venezolano siga creciendo.

EL CNAC Y SUS FINANCIAMIENTOS

El Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) fue creado en 1994 por el Estado venezolano según la Ley de Cinematografía Nacional; como su propia página oficial lo indica ¨Es el ente rector de la Plataforma de Cine y Medios Audiovisuales en Venezuela, y principal responsable de la actividad cinematográfica nacional; nos encargamos de gerenciar la actividad cinematográfica, formular políticas e instrumentar acciones dirigidas a estimular, regular y desarrollar la industria audiovisual en Venezuela" . 

Buscan promover el desarrollo de producciones nacionales para lograr enriquecer la cultura venezolana, el crecimiento de la industria cinematográfica nacional y contribuir con la producción, distribución, proyección y difusión de obras cinematográficas nacionales.

El ex presidente del CNAC, Juan Carlos Lossada, comentó a Últimas Noticias que "la cercanía de los venezolanos con el cine y el apoyo constante brindado a la oferta nacional colocada en cartelera, además de su interés por producir nuevos contenidos, ha permitido que la plataforma del cine y medios audiovisuales esté cada vez más ampliada, con una noción y un concepto más abierto a las nuevas tecnologías, a los nuevos soportes y a la necesidad de contarnos". Pero en el país cada vez se hace más difícil conseguir esas nuevas tecnologías y al realizar las cotizaciones de equipos, seguridad, transporte, entre otras necesidades, los proyectos quedan en eso, en proyectos. Por eso, es una buena ayuda con sus financiamientos. 

Entre las funciones del CNAC están dar asesorías en las producciones nacionales e internacionales, supervisar las obras audiovisuales que ellos financien, revisan los presupuestos y hacen un seguimiento a todos los procesos de producción de cada pieza aceptada; logrando estas funcionen pueden conseguir así los tres tipos de programa para el financiamiento.

Lossada también anunció la firma de un convenio que permitirá consolidar una nueva forma de comercialización y exhibición  del cine nacional. Además, la creación de una plataforma que fortalecerá la creación de nuevos guiones para cine y televisión. 

El primer programa es el Fomento a la Producción Cinematográfica y abren financiamiento en esta modalidad para el desarrollo de guiones, proyectos, animaciones, documentales, cortometrajes y largometrajes de Ficción y coproducción Minoritaria. También ayuda a terminar algún cortometraje o largometraje que no se pudo terminar por falta de Recursos Financieros. 

El segundo es Cultura Cinematográfica y abren financiamiento para este programa para la divulgación e investigación de piezas cinematográficas, mejoramiento profesional y formación, tanto para programas en escuelas audiovisuales como para personas que quieran una beca para estudios de pre o postgrado en Venezuela o el exterior en materia cinematográfica, y mejoramiento de salas de proyecciones.

Por último, Convenios internacionales Cinematográfico Cuba-Venezuela se encarga de cumplir las funciones entre la cooperación Cuba-Venezuela en las obras audiovisual, haciéndose responsables de FONDEN, S.A. Para que financieramente hablando sea suficiente para la ejecución de las piezas audiovisuales.

El CNAC como lo explicó Lossada a Letralia (2006) hace grandes esfuerzos para dar oportunidades a los venezolanos para que logren sus piezas audiovisuales y que hace unos años hasta actualmente buscan llegarles a los estudiantes en las universidades porque ellos son los centros creativos potenciales nacionalmente.

Siendo tan difícil conseguir patrocinantes o con lo caro que se puede adquirir el alquiler de equipos, contratar actores, catering, entre otros; la financiación del CNAC puede abrir las puertas a muchas nuevas historias o producciones que se quieran realizar en el país. Siendo así una puerta a los estudiantes o recién graduados de Audiovisuales. 

Aniversario de 20 años del CNAC en el 2014

FUENTES ELECTRÓNICAS